GH: Mamen a la calle ¿Quién le pone la pierna encima a Mimi?

f Las dos concursantes no podían parar de llorar al despedirse.

Gran Hermano está llegando a su fin. No sabemos si ya estaba planeado o si la dirección del programa ha decidido que ya estaba todo el pescado vendido y que todo estaba siendo tan soporífero que hasta los cámaras se dormían. Ni los gritos de la Milá, ni sus subidas de tono, ni sus idas de olla han logrado levantar el concurso que ya apesta a gastado. Como dice la canción, "se nos rompió el amor de tanto usarlo"… Pues lo mismo pasa con Gran Hermano: se nos rompió la ilusión de tanto verlo y casi se nos rompe el cuello de las cabezadas que uno echa mientras lo está viendo ¡Que aburrido! Que cojan el programa y lo metan en un armario con bolas de naftalina para que no se apolille antes de que lo terminen de agotar.

Los nominados esta semana eran Laura, Pulpillo y Mamen. Estos dos últimos fueron los que finalmente acabaron en la sala de expulsión esperando el veredicto del público. Mercedes Milá, con un moño alto y un chaleco horripilante como de costumbre, daba la noticia: Mamen, a tu casa, guapa (aunque con otras palabras). Lo que aconteció después fue para mear y no echar gota. La expulsada del escote de vértigo (más que de vértigo de ataque de pánico) corría hacia la puerta para berrear entre lágrimas "Mimi, lo sientooooooo". Al otro lado se encontraba la catalana llorando más que Magdalena. Mimi seguía pegada a la puerta haciendo ver que lloraba, nos pareció ver como se metía los dedos en la boca y se hacía dos lágrimas con baba para que la actuación pareciese más real. Esta tiene más cuento que los hermanos Grimm. Cuánto amor, cuánto amor Dios… parecían una pareja de enamoradas que se ve forzada a separarse… Como cuando salió María José Galera y Jorge lió un sarao… A Mimi le han echado los compañeros uno detrás de otro. Como diría Jorge: ¿Quién le pone la pierna encima para que no levante cabeza?¿Quién?

Mimi parecía un árbol de Navidad: no quedaba espacio en su cuerpo que no estuviera ya ocupado por una horquilla, un pasador, una goma del pelo, maquillaje, purpurina, unas plataformas, unos calentadores, una braga faja, un corpiño, una caja de polvorones de Estepa… Y lo peor es que Mimi está custo-mimizando a Mamen: la de Jaén salió de la casa con unas alas plateadas que le había hecho la catalana y con una diadema en forma de luna del mismo color. Parece que hemos confundido libertad con libertinaje y gracia con ridiculez. Ya en plató, Mercedes Milá sacó el cuchillo para darle una buena puñalada por la espalda a Mamen:. ella quería más lágrimas.

Sabiendo que el mayor sueño de la jienense era llegar a la final porque "es toda una experta en GH y se sabe al dedillo las 8 ediciones" Mercedes le dijo…"Mamen, tengo que decirte una cosa. Es el primer año que hay cuatro finalistas en el concurso. Tú eres la última expulsada que no ha llegado a la final. Lo siento. Lo siento mucho". Anda guapa, y luego la abrazas, pobrecita… pero por favor, no pares de llorar y grita más, que me dicen que estamos recuperando audiencia. Los cuatro finalistas: Pulpillo (¿Alguien sabe por qué no lo largan ya con lo tremendamente feísimo que es por dentro y por fuera?), Laura (que hemos descubierto que es rubia natural, ese color rubio pollo le viene de su santa madre), Naiala y Mimi (que ya no tiene llanto para tanta expulsión). El próximo miércoles saldrá quien haya conseguido menos votos. Un día más tarde conoceremos al ganador, como informa la página oficial de GH. Lo dicho, creo que el concurso está herido de muerte y está dando sus últimos pasos.

Escrito por admin el 15 diciembre, 2006 | ningún comentario
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