Después de montar toda la odisea, la ruptura de Enrique Iglesias y Anna Kournika era una bromilla del cantante de los gallos

Qué risa, María LuisaQue sí, que sí, qué desfachatez y qué poca vergüenza y qué poca gracia tienes, Enriquito. Menuda alegría le has dado a tu madre la estirada quitándole a esa rubia como nuera para luego decirle que era una broma tuya. En cuanto te vea la Preysler te hace comerte toda la bandeja de bombones dorados sin pestañear, y a la rubia también, para que le pese el culo y no pueda jugar a tennis, si es eso que hace es jugar a tennis, claro…

Esta mañana nos hemos despertado con un café con muy mala leche. Si ayer nos congratulábamos porque una de las parejas más perfectas del mundo habían roto (si exceptuamos la cara de cráter de Anna, que ya podías comprarte un buen exfoliante y un nanas y frotarte la cara, guapa… y los gallos que Enrique suelta cuando va borracho), esta mañana nuestro gozo se ha quedado en un pozo.

Donde dijimos digo decimos Diego ya que Enrique Iglesias y Anna Kournikova no han roto su relación de cinco años. Vaya… nosotros animándoos a que os pusieráis minifalda y taconazo y corriendito para Miami a pescar a Kike, y nada, que la Anna no lo suelta.

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Al parecer, y como esta mañana ha informado nada más y nada menos que el telediario de Telahinco, todo fue producto de una broma que Enri le gastó a una inocente periodista…

Pues como tengas tanta gracia en todo, criatura, Anita Kour va apañada…

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